Crítica Cartelera: The Bad Lieutenant: Port of Call – New Orleans (Enemigo Interno)

Puntuación: Muy Buena

Es muy agradable encontrarte con relativas sorpresas de vez en cuando. Y digo relativo porque el director de The Bad Lieutenant: Port of Call – New Orleans es la vaca sagrada Werner Herzog (que en mi experiencia sólo había visionado hasta el momento  de su vasta filmografía el documental Grizzly Man ) pero que esta cinta ha pasado sin  mucha atención o propaganda en la mayoría de las premiaciones que tanto abundaron en estos meses del 2010.

Y es que la dirección de Herzog es maravillosa, llena de vida, ritmo y genialidad por cada toma que maneja, desde el montaje a planos surrealistas y cámaras subjetivas y psicodélicas del protagonista. Y que se debe de llevar todas las palmas por crear un personaje tan alocado y excéntrico y que sólo podía ser (o al menos Herzog nos quiere dar a entender) el buen de Nicolas Cage.

Cage y Herzog hacen una mancuerna que se ven pocas veces en mucho tiempo. Maestro y pupilo, director y actor nos llevan por una espiral de destrucción de un hombre. Este es el teniente Terence McDonagh, que por un dolor de espalda necesita cada vez medicinas más fuertes para aguantar su agonía. Y no hay nada más fuerte para él que una buena dosis de cocaína o heroína.

Lo interesante del relato es a primera vista Herzog nos lleva por el clásico hilo del hombre que cae más y más hondo en su ruina para luego denostarlo y así revivirlo al buen camino. Y en buena parte es así, creando una antipatía obvia hacía el personaje de Cage pero que de un momento a otro y que sin nos demos cuenta, Herzog con absoluta maestría da un giro inesperado por las circunstancias que el director maneja para ponernos del lado de El teniente malo y sentir empatía y compasión por él. Un aplauso de pie para Herzog.

Y el papel de Cage es el mismo que hecho en muchísimo otros que el mismo ha seleccionado (sólo recordar Bangkok Dangerous, Next o Ghost Rider y sentir un poco de “náuseas cinéfilas”) pero que a diferencia de esas veces, el personaje de Terence cae completamente en ese perfil y es ahí donde la unión de Terence y Cage logra una simbiosis brillante y crear una interpretación injustamente ignorada por la mayoría de los críticos o premiaciones de renombre (sólo los de Toronto Film Critics Association Awards vieron la calidad que Cage imprimió en esta película).

La dirección de Herzog es tan buena que oculta con suficiente habilidad los usos y abusos del guión de William M. Finkelstein utilizando personajes en momentos sacados de la manga, cambiar actitudes de otros personajes sin algún motivo contundente (Eva Méndez) y para momentos oportunos así como el desaprovecho de otros para ignorarlos por completo en la mayoría del metraje del filme, donde el caso más claro fue el personaje de Val Kilmer que no sirvió para casi absolutamente nada además de intercambiar algunos diálogos con el excelente Cage.

Como se aprecia a simple vista, esta película es de género policíaco pero además adicionado con mucho cinismo que da al filme un buen toque de humor negro. Los primeros planos cerrados y detalle de las iguanas y los cocodrilos no tienen desperdicio. Además de que Herzog crea un ambiente verosímil donde se exhiben las técnicas de los policías para relacionarse con los criminales y así tener protección mutua o mayores ganancias, realmente de miedo por su realismo. Y donde más da el clavo el director alemán (y de tótems clásicos como el remake de Nosferatu o Aguirre, la cólera de Dios) es evadir el destino trágico de Terence por sus malas acciones (y que se demuestren en un consecuencias negativas visibles para el protagonista) y que aún la gente que actúa con mala intención, le puede ir bien ya sea por la suerte, providencia, destino o como le gusten llamarle. Como en la vida misma.

Es interesante el planteamiento circular del guión que resulta muy elemental  cuando un personaje sólo sale en la primera y últimas dos secuencias. Aquel que quisiste ayudar y destruyó tu vida involuntariamente, es el que te desea ayudar a salir del pozo al que te metiste. Karma o retribución de buenas obras, aquí Herzog parece indicar que todo el mundo, incluso el policía más corrupto y que está atrapado en el hoyo más negro de su existencia, pueda tener derecho a otro oportunidad pata intentar ser alguien mejor, o alguien que evite la maldad hacía los demás.

Grande Herzog. Grande Cage.

Veredicto: Una obra expecional del género e impresindible para amantes del relatos policiacos y de la filmografía de Herzog y sobre todo de Nicolas Cage, donde regresa con toda su fuerza a darnos una de las mejores interpretaciones del año en una de las mejores películas del año. Así de simple.

lujuria1*
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