Lo mejor de MI década >> No 6: Réquiem por un sueño y La Pianista

Uncle Hank: Ass to ass.

Ahora pongo justo antes de llegar a la cresta de la parábola de esta lista muy particular, un empate entre dos obras que tienen en común la crudeza con la que narran los hechos que nos lo presentan. Y nada más. Bueno, sólo un detalle muy personal. Ambas fueron recomendadas por mi exnovia y que por eso mismo le agradezco enormemente.

El fondo de estas películas difieren mucho entre si. Una, por un lado, trata no sólo acerca de las adicciones hacía las drogas o estupefacientes, sino hacía la adicción de nuestros “15 minutos de fama” o de tener la imagen que los medios nos han estado vendiendo y que está muy alejada de la realidad. Bueno, ‘Requiem for a Dream’ del talentosísimo Darren Aronofsky, se acerca a esta realidad para manifestarla tal como es.

Respecto a ‘La Pianista’, el director de origen austriaco Michael Haneke nos relata los hechos que le suceden a una maestra de piano (interpetada por la mejor actriz viva del momento, Isabelle Huppert) que tiene ciertos y muy variados gustos sexuales. Y es aquí en donde la forma de contarnos de Haneke y Aronofsky llegan a muchas similitudes.

El cine se ha caracterizado muchísimas veces por mostrarnos (o vendernos en un caso más explícito) ideas muy variadas acerca del orden de las cosas, de la sociedad y de la vida real. Sabemos que el cine es un medio de entretenimiento para escaparnos de ese ambiente que tanto nos disgusta, pero que a la larga y debido a una incesante serie de repeticiones, nos pasa por creernos lo que nos dice (un caso muy reciente con la saga ‘Crepúsculo’ al querer convencer a muchas chicas que encontrarán a un apuesto ‘vampiro’ seductor, imponente y además caballeroso y respetuoso de las formas).

De  cualquier forma, estas dos cintas se diferencian de la mayoría a que nos exhiben una híper-realidad que sabemos que está allí pero no queremos reconocerla. Sabemos lo que las drogas le hacen a las personas que conocemos y que amamos. Y que también nuestros gustos (en el caso de ‘La Pianista’, sexuales) a veces difieren muchísimo de lo establecido como “correcto” o “natural”. Y muchas veces provocado por desordenes emocionales que no queremos reconocer ya sea por pereza o por el mismo miedo de ver al lobo reflejado en nosotros.

No lo se con exactitud, pero estas películas no dejarán indiferente a nadie, mucho menos a las personas de las “buenas conciencias” ni a ningún cinéfilo que se aprecie de serlo.

Con esto no quiero decir que Aronofsky (del que me hice super-fan por este film y que lo corroboré con esa joya visual que fue “The Fountain”) es el sucesor de Haneke o que ambos comparten formas de hacer cine. No, ni mucho menos, no me quiero aventurar en reconocer algo así, no todavía al menos. Pero que aprecio en ellos su manera de mostrarnos como ven la realidad. De hacer cine “la representación de la vida”. Y la vida amigos, muchas veces, no es nada bella.

Por esto mismo le apuesto todas mis canicas a Darren Aronofsky para convertirse en el mejor director de la siguiente década. En cuanto a Michael Haneke, que parece que todo lo que salga de él será algo sobresaliente, bueno, espero algún día que ‘The White Ribbon’ llegue a estas tierras aztecas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s